«NO ES LA MÁS FUERTE DE LAS ESPECIES LA QUE SOBREVIVE, NI LA MÁS INTELIGENTE, SINO LA QUE MEJOR SE ADAPTA AL CAMBIO»
CHARLES DARWIN
¿Qué te ofrece este post?

PROGRAMA: Reality Lab
Bienvenido de nuevo a nuestro espacio «Reality Lab» donde hablamos de Ciencia y Filosofía aplicada a la vida real.
Este artículo no solo te invita a explorar una perspectiva intrigante y humorística sobre la evolución de las especies, sino que también te ofrece una reflexión fresca sobre nuestras propias complejidades sociales.
Si disfrutas del humor inteligente y las comparaciones irreverentes, aquí encontrarás un espacio donde reír, pensar y, tal vez, sentirte un poco más agradecido por la simplicidad de nuestra vida en la Tierra.
¿Qué pasa cuando la evolución se complica demasiado?
En su icónica obra Los propios dioses, Isaac Asimov nos presentó una fascinante idea: una civilización alienígena con tres sexos. Mientras leíamos maravillados sobre este sistema reproductivo complejo y su intrincada sociedad, pocos pensamos en lo difícil que sería vivir en un mundo así. Claro, suena genial en la teoría… pero la realidad de esos pobres extraterrestres debe ser un auténtico desastre.
Yo leí esta obra hace muchos años, y por algún motivo me vino a la cabeza el otro día, y este recuerdo se convirtió en una serie de flashes muy locos sobre cómo sería en realidad una civilización con tres sexos. Hay cosas que Asimov no contó, pero no importa, ya te las cuento yo.
¿Te parece complicado ligar en la Tierra? Pues imagina tener que impresionar a no una, sino dos personas cada vez que sales por ahí. Porque en ese planeta con tres sexos, lo que podría parecer una evolución avanzada, necesariamente terminaría siendo un caos de proporciones cósmicas.
Una civilización compleja con tres sexos: Cuando la evolución se pasó de frenada

En esta sociedad alienígena, no basta con dos géneros. Tienen tres. ¿Sería eso mejor que lo que tenemos en el planeta Tierra?.
Mientras aquí nos devanamos los sesos para entender cómo dos personas pueden coexistir en armonía, en nuestro mundo alienígena las relaciones son una auténtica odisea. Piensa en todas las complicaciones que existen en las relaciones humanas e introduce un sexo más.
Los psicólogos harían su agosto en este planeta, eso sí, su carrera tendría algunos cursos más, en el universo nada es gratis, ni siquiera para los extraterrestres.
Ligar con tres sexos: Si pensabas que ligar en el planeta Tierra era difícil…

Salir de copas en la Tierra ya es complicado. Pero en este planeta, si consigues que una persona te preste atención, ¡enhorabuena!, ahora tienes que convencer a otra más. Y no solo eso: esas dos personas también tienen que gustarse entre sí. Vamos, que una noche de éxito requiere prácticamente las habilidades de un diplomático profesional.
Además hay frases que habría que modificar: “¿En tu casa, en la mía o en la de est@?”, “Prefieres ponerte arriba, abajo o en el medio del sandwich?”, y así todo….
En una cena romántica en la Tierra tú decides pedirte un postre y tu pareja dice que no quiere, pero al final resulta que se come la mitad del tuyo. Con extraterrestres te comerías solo un tercio….
Tres padres, nueve suegros y el doble de cuñados: El infierno en Navidad

Un nivel más de complicación, pasas automáticamente a tener tres padres, con todo lo que eso conlleva y por supuesto pasas a tener seis suegros. Y si esto fuera poco tus cuñados “enteraos” se multiplican por dos.
Supongo que en una sociedad así los asesinatos durante cenas de Navidad serían bastante comunes. Las urgencias estarían llenas de gente con cuchillos jamoneros clavados en la espalda, y cosas parecidas.
En una civilización de este tipo también hay mucha más gente diciéndote lo que debes y no debes hacer. Tener autoestima y reafirmar tu libertad me imagino que es mucho más complicado, y si lo consigues habrá muchos a los que has decepcionado y te guardan resentimiento.
El mercado inmobiliario: Tres sueldos no alcanzan

En España tenemos un refrán: “Dios aprieta pero no ahoga”, y en mi opinión define muy bien lo que ocurre en nuestras sociedades. Los precios de las casas se equilibran en un límite en el que dos sueldos (en la Tierra) dan a duras penas para pagar la hipoteca. En un mundo extraterrestre estoy totalmente convencido de que los precios de las casas se ajustarían al poder adquisitivo, no de dos sueldos medios, sino de tres. Si en la Tierra un soltero no puede vivir en casa propia, una pareja de extraterrestres estaría condenada a vivir de alquiler de por vida si no ligan con un tercero.
O sea que tienes muchas más peleas que en la Tierra, tienes más gente que te dice lo que debes y no debes hacer, has decepcionado a muchos más individuos, que a su vez te la tienen guardada. Además todo es un 33% más caro y sólo te puedes comer un tercio del postre que pides en los restaurantes.
Está claro que en una civilización extraterrestre Dios también aprieta hasta el punto justo de no ahogarte, pero ese límite de estar a punto de ahogarse es mucho más extremo allí que en la Tierra.
Cuando pienses que tu vida es una puta mierda, que no te apetece ir a esa boda a la que te han invitado, que no quieres ir a esa cena familiar de Navidad, que no llegas a fin de mes……..piensa en Asimov y te pegará un subidón de alegría terrícola.
¡Ser humano es la hostia!
La verdad sobre el fenómeno OVNI

Se ha hablado mucho sobre el fenómeno OVNI, pero yo os cuento la verdad, los estudiosos del fenómeno no tienen ni puta idea. Civilizaciones “más avanzadas” vienen a observarnos a la Tierra, porque les damos envidia, somos el mundo que no pueden tener. Si nos invadieran, seguirían teniendo tres sexos, y tres padres, y seis suegros, y más cuñados que jugadores en un equipo de fútbol (incluido el banquillo).
¡¡Pueden conquistar nuestro planeta pero no pueden conquistar nuestro modo de vida!!
Se limitan a observarnos, y a morirse de envidia….¡que se jodan!.
Si el número de géneros en una especie complica la vida, ¿por qué la mayor parte de las especies no han evolucionado hacia el hermafroditismo?

Podéis echaros vuestras cuentas, a mayor número de géneros mayor complicación. Es bien sabido que los sistemas físicos en general evolucionan hacia configuraciones más simples, que tienen un nivel de energía menor. Los sistemas biológicos también evolucionan hacia las formas más simples y económicas que pueden adaptarse a un ecosistema dado.
Pero si mayor número de géneros en una especie implica mayor nivel de complejidad y gasto energético, ¿por qué la especie humana, y la inmensa mayoría de las especies animales, nos hemos anclado en dos géneros?. ¿No sería aún más simple que fuéramos todos hermafroditas?.
La vida del hermafrodita: se vive de puta madre

En esta sociedad son todo ventajas: las casas son super baratas, te comes el postre entero que te pides en los restaurantes y no discutes con nadie.
En esta sociedad te haces una pajilla y al día siguiente vas a hacer la matrícula en la guardería, no tienes que salir a buscar a nadie a la discoteca y ves la serie de Netflix que quieres sin tener que negociar.
No sé tú, pero para mí son todo ventajas. Pero entonces, ¿por qué no hemos evolucionado hacia este paraíso de vida?.
El límite evolutivo de los dos sexos: la variabilidad genética y los Goyitos

Parece ser que el límite en el número de sexos es dos debido a la necesidad de variabilidad genética. Aunque ser hermafrodita podría parecer una solución eficiente (al menos en términos reproductivos), la verdad es que la naturaleza evolucionó hacia la separación en dos sexos para garantizar la diversidad genética.
La reproducción sexual es fundamental para que las especies sobrevivan. Cuando dos organismos se reproducen, sus genes se mezclan, creando combinaciones únicas que pueden ser la clave para adaptarse a un entorno cambiante. Si todos fuéramos hermafroditas o si hubiera menos variabilidad, la especie se estancaría. Las especies con mayor diversidad genética son más capaces de enfrentar enfermedades, cambios en el ambiente y otros desafíos.
Todos hemos oído que parejas de hermanos, primos cercanos, etc. pueden dar lugar a hijos con problemas genéticos. Estos niños por lo general suelen tener nombres del tipo “Goyito”, “Laurita” o parecido.
Los pueblos pequeños, donde hay pocas cosas que hacer y tienen otros pueblos muy lejos, terminan “hermanándose” de forma excesivamente cercana y dan lugar a familias que terminan siendo retratadas en películas como “Viernes 13”, “Las colinas tienen ojos”, etc.
Entonces disponer de dos sexos parece ser la solución de equilibrio que cumple con el principio de máxima simplicidad y ahorro energético, pero que a su vez cumple con un nivel suficiente de mezcla genética para que las especies puedan sobrevivir y adaptarse a un entorno cambiante. Tres es demasiado y uno muy poco, dos parece ser una solución de compromiso. Adiós a comerte tu postre entero…
¿Y tú qué?
¿Y qué me dices tú?, ya me ha confesado algún lector que los tríos extraterrestres le parecen interesantes. Ahora es tu turno, tanto si piensas que hemos evolucionado bien como si no, puedes dejar tus reflexiones al final del post.
¡¡Siempre es interesante conocer tu opinión!!

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