“Define lo que quieres en la vida, si no ya vendrá otro que lo definirá por ti. No decidir es zamparse las decisiones de otro en tu nombre.»
Temas
Definición personal de éxito.
Reflexión y autoconocimiento.
¿Dónde estamos?
Programa: La Alquimia del Éxito
Para perseguir el éxito primero hay que definirlo. Esta definición es personal y no hacer este ejercicio de reflexión implica abrazar definiciones estándar de la gran masa. Puede que no quieras lo que la gran masa quiere, pero sin reflexión y determinación terminarás corriente abajo como casi todos.
Resumen de este post
Hoy te cuento lo que leí en un diario que me encontré por casualidad el otro día, y lo que aprendí de su contenido. Básicamente que la mayor parte de las veces no estamos donde querríamos estar y que principalmente es porque no sabemos en realidad dónde queremos estar.
El diario
El otro día iba dando mi paseo (casi) diario para desconectar de mis reuniones y darme un merecido recreo cuando tropecé con lo que parecía ser una especie de cuadernillo.
Me llamó la atención lo que ponía en la cubierta: «Diario de un San bernardo». Me giré para ver si el que lo había dejado caer aún estaba por la zona, pero no había nadie alrededor.
Mi primer impulso fue dejarlo a la vista para que el dueño lo encontrara fácilmente al desandar sus pasos, pero he de confesar que el título picaba tanto mi curiosidad que tuve que mirar dentro. Lo siento, el cotilla que habita en mí triunfó.
Como no quería irme con el diario, me senté en un banco cercano, para darle tiempo al dueño de regresar. Mientras tanto empecé a leerlo. Violar los pensamientos íntimos de alguien no es algo que me enorgullezca pero lo que aprendí compensó con creces cualquier mal Karma que haya podido acumular con mi acción.
El contenido
En lo que reproduzco a continuación no añado ni modifico una sola coma, me limito a transcribir algunos de los párrafos de forma totalmente literal:
«He de decir que ni soy Santo ni soy Bernardo. No soy ningún santo porque entre otras cosas me he beneficiado a la mitad de las perritas del vecindario, y con la otra mitad todo se andará.
Soy un perro muy perro. Que se lo digan a mi vecino Rocky, hay un agujero en la valla que nadie conoce y cuando le sacan a pasear me cuelo a comerme su pienso y a mearme en su juguete de trapo.
Tampoco soy Bernardo porque mi nombre es Winston. Parece muy Victoriano pero en realidad me lo puso mi dueña porque acababa de dejar de fumar. Supongo que no quería desprenderse del todo del mal hábito que tanto placer le había dado.
Lo de mis dueños es para hacérselo mirar. Se compraron un chalet en una zona residencial a un montón de kilómetros de donde trabajan. Es lo que hay, te compras el chalet donde te da el bolsillo, y así tienes lo que todo buen hijo de vecino aspira a tener, un símbolo de estatus.
Por supuesto que no falte el coche, de buena marca, faltaría más, ya se pagará como se pueda. Además grande, tengo que caber detrás, y también tienen que caber los tres mendrugos de sus hijos.
Me deshuevo con ese refrán de los humanos: «llevar una vida de perros», como si viviéramos mal……, pero si el que disfruta del chalet soy yo, ellos están fuera trabajando de sol a sol para pagar las letras.
Yo tengo mi chalet, mi caseta fuera, cuando mis dueños vienen reventados de la ofi les toca a uno de los dos sacarme a dar una vuelta. La cosa empeora, no solo me sacan dormitando por el cansancio, es que luego tienen que recoger mis truños.
Vale, sé que no todo el mundo los recoge, pero mis dueños sí, son legales. Los truños de San bernardo no son peccata minuta, más que guante de plástico deberían usar uno de baseball. Pero no seré yo quien les aconseje, ni siquiera saben que hablo y escribo. Si se enteran lo mismo se me acaban los privilegios, así que yo ver, oír y callar (y soltar regalitos por esos caminos de Dios).
Me pregunto si mis dueños querían realmente esta vida o se han visto atrapados en la corriente. Ellos no se quejan pero no sé si es por no reconocer que llevan una vida de tristes. Ya sabes, si no lo reconoces no te has equivocado.
Ellos mismos, yo a lo mío, a vivir mi envidiable «vida de perro»».
Aquí lo dejo, lo que seguía en el diario eran cosas muy personales, o más bien muy animales. Winston seguía a continuación escribiendo durante unas cuantas páginas sobre su vida sexual. Incluía incluso algunos dibujos detallados. No le puedo negar cierta pasión por la precisión en los detalles.
Buscando tu propia definición de éxito
Si algo podemos aprender del diario de Winston es que deberíamos reflexionar sobre lo que consideramos que es tener éxito en la vida. O si lo quieres de otro modo, sobre cuáles deberían ser nuestros objetivos vitales.
Si no, como apuntaba al principio del post, otros, o las circunstancias, te arrastrarán y asumirás el discurso de la mayoría.
Se me cansa el antebrazo de escribir, te toca: «¿Cuál es tu definición de éxito?». Piensa, momento de reflexión, tómate unos minutos………………………………….
Bueno, ya estamos de vuelta. ¿Diste con algo que te represente?. Algunos dirán «El éxito es ser feliz», vale y ¿Cuál es tu definición de felicidad?, no te escapas, vuelve a reflexionar.
Aquí no esperes que yo haga el trabajo por ti, esto es muy personal. Decide lo que quieres y podré guiarte en la metodología para conseguirlo, puedo ayudarte en el CÓMO, pero debes decidir el QUÉ.
Tipos de éxito
Lo que sí puedo adelantarte es que sea lo que sea que hayas escrito en tu papel, caerá en una de estas dos categorías:
Éxito de tarta infinita
Aquí las plazas no son finitas, tú puedes licenciarte en Derecho, si ese es tu objetivo, pero hasta cierto punto que yo sepa no hay una cuota de licenciados en derecho. O bien puedes proponerte ser cinturón negro de Judo, tampoco creo que la Federación de Judo imponga una cuota, impondrá un nivel, pero tantas personas como superen el nivel requerido serán cinturones negros.
En resumen este tipo de éxito o de consecución de objetivos depende de alcanzar un nivel o de superar un reto, y esto requiere que compitas contigo mismo. Tú eres tu rival a batir.
Éxito de tarta finita
Juan vs Juan: En realidad siempre compites contra ti mismo
Un último mensaje, en el éxito de tarta infinita compites contigo mismo y en el de tarta finita compites contra otros….., ¿o no es así?…….. PARA DERROTAR A OTROS TIENES QUE DERROTARTE A TI PRIMERO.
SIEMPRE, SIEMPRE tendrás que competir contigo mismo, eres tu peor adversario, pero no pasa nada, ser consciente de ello ya es un comienzo.
Lo dejamos aquí, aún tengo que devolverle el diario a Winston y no sé dónde vive, ya os contaré.













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