«ME TIENE CONTENTO, CUANDO LE HABLO NI CASO Y CUANDO ME HABLA ÉL, NO VEAS SI DA EL COÑAZO»
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En el post anterior te hablé sobre los canales «UP» y «DOWN»; y también sobre el estado de «Desconexión» mente-cuerpo. Ahí aprendiste sobre los canales y hoy aprenderás para qué sirven.
Te dejo por aquí el link al post anterior por si andas despistad@:
Aprendiendo a comunicarte con tu cuerpo (I)
Resumen de este post
El post explora cómo interpretar las señales que el cuerpo envía, utilizando el concepto de canal «Up». Este canal implica estar atentos a las sensaciones del cuerpo para después aprender a correlacionarlas con significados específicos.
Por otro lado, el canal «Down» se utiliza para aprender a dar órdenes a nuestro cuerpo, por medio del ensayo, el error y el ajuste fino, en un proceso iterativo. También se discute cómo usar este canal para superar la resistencia interna al ejercicio físico, enviando mensajes mentales que contrarresten el cansancio y el dolor.
Por último se profundiza en el concepto de «Desconexión» del cuerpo, frente a señales abrumadoras que nos envía el cuerpo en determinadas circunstancias.
Los procesos descritos en este post suponen una guía fundamental para el conocimiento de nuestro cuerpo, el aprendizaje físico y el control del dolor y el cansancio
El canal «Up»: interpretando las señales que nos envía el cuerpo
Comprender las señales que nuestro cuerpo nos envía requiere tiempo y práctica. Pero sobre todo necesitamos saber lo que estamos haciendo, cuál es el propósito, y cómo es el proceso. En nuestra vida diaria estamos constantemente recibiendo sensaciones de nuestro cuerpo, pero muchas veces no las hacemos conscientes y cuando las percibimos conscientemente, no sabemos cómo interpretarlas.
Si te fijas, en el anterior párrafo hay dos conceptos bien diferenciados: por un lado se trata de hacer conscientes las señales, y por otro de aprender a interpretarlas una vez que nuestra mente consciente las escucha de forma nítida.
La primera parte requiere estar en modo «escucha», es decir escuchar pacientemente a través del canal «Up». La segunda requiere la capacidad de correlar sensaciones con significados, pero ¿esto qué es?.
Un marinero puede percibir un día que las gaviotas a su alrededor desaparecen de repente y no saber qué significa. Después comprueba que una tormenta está a punto de desguazar su barco. Bueno, casualidad, cosas que pasan…
Otro día observa que las gaviotas desaparecen de nuevo y después viene un tormentón antológico. Aquí un marinero con cierta capacidad de reflexión empieza a hacerse ciertas preguntas.
A la tercera vez que ocurre exactamente lo mismo veamos qué pasa con tres tipos bien distintos de marineros:
- El marinero A siempre está a sus cosas, sin fijarse mucho en lo que ocurre alrededor. Percibió por supuesto las tres tormentas que casi se llevan su barco al fondo y a él de paso, pero nunca fue consciente del comportamiento de las gaviotas.
- El marinero B siempre observó a las gaviotas, pero nunca relacionó como causa efecto
gaviotas desapareciendo=tormenta
Este marinero no reflexiona sobre las correlaciones, observa pero no reflexiona.
- El marinero C en cambio observa y reflexiona. Observa siempre a las gaviotas y ha sido capaz de relacionar gaviotas desaparecidas de repente con tormenta.
Esta metáfora representa lo que ocurre entre la mente consciente y las señales que nos envía el cuerpo. Primero tenemos que estar en modo escucha para «observar a las gaviotas» y después tenemos que ser capaces de relacionar sensaciones con significados.
Pero mejor un ejemplo ilustrativo. Durante muchos años he corrido en un circuito de la Casa de Campo de Madrid. Hacia la mitad del camino hay una cuesta, más bien un cuestón al que llamo «El rompe piernas». A la altura, más o menos, de la mitad de la cuesta empiezas a sentir que el corazón se te sale por la boca y que no puedes más.
Sin embargo cuando tienes ya algo de experiencia en «El rompe piernas» sabes que es una resistencia aguda de tu cuerpo, para que te pares, pero que si adquieres el ritmo correcto terminas subiendo sin problema.
Terminas entendiendo lo siguiente:
«Rompe piernas» + «Me muero» = no pasa nada si adoptas el ritmo apropiado
Por supuesto esto requiere exploración, lo que implica a su vez observar a las gaviotas y ver qué pasa después.
Ante sensaciones nuevas que no conoces siempre aconsejo precaución. Si es la primera vez que llegas al «Rompe piernas» y sientes que el corazón se te va a salir por la boca, te paras y ya está.
El próximo día experimentas un poco haciendo algo distinto y así sucesivamente hasta que termines interpretando las señales.
Esto es como aprender un nuevo idioma, digamos el japonés. Al principio cuando alguien te habla en japonés solo entiendes sonidos, sin asociación a significado alguno.
Sin embargo, con el tiempo y la exposición repetida, comenzamos a correlacionar cada sonido con un significado. Te das cuenta un día que cada vez que entras en un sitio por la mañana te repiten el mismo sonido, y terminas entendiendo que ese debe ser su «buenos días».
Y así insistiendo un buen día te das cuenta de que entiendes japonés.
El canal «Down»: aprendiendo a controlar nuestro cuerpo
Ya hemos visto que utilizar el canal «Up» está relacionado con la interpretación de las señales que nos manda nuestro cuerpo. Ahora le toca el turno al canal «Down», que está sobre todo relacionado con el aprendizaje neuro-motor. Es decir, la forma en la que aprendemos a dar las órdenes correctas para que nuestro cuerpo haga lo que queremos que haga.
Hace mucho tiempo leí algo sobre lenguajes de programación con lo que no podría estar más de acuerdo. Decía algo así como «tu código no hace lo que quieres sino lo que le has dicho que haga».
Esta frase es super relevante, cuando escribimos código en un lenguaje de programación y no somos muy experimentados escribimos órdenes que pensamos representan lo que queremos, pero en realidad no es así. Cuando ejecutas el código piensas que hace cosas extrañas, pero en realidad hace lo que le has ordenado.
Hay un desfase entre lo que quieres y cómo empaquetas las órdenes para que el software (tu cuerpo) haga lo que quieres.
¿Cuál es pues la forma de avanzar?. Pues es una cuestión de ensayo y error, pero también de establecer relaciones causa-efecto, como hacíamos con las gaviotas en el canal «Up».
Si lanzas una orden a tu brazo para botar el balón de baloncesto y éste te pega en la punta del zapato y se va fuera de la cancha, pues ahí hay que retocar alguna cosita.
Tendrás que afinar con las señales neuromusculares que mandas y observar cómo reacciona tu cuerpo. Esa observación minuciosa, seguida de la reflexión sobre «lo que he ordenado» versus «lo que he obtenido», y el posterior ajuste para el siguiente intento, suponen el fundamento del aprendizaje de cualquier actividad física.
Hay gente muy dotada que realiza todo esto de forma automática, naturalmente, sin conocer el proceso de aprendizaje en sí. Pero los que somos menos dotados en estas lides tenemos que sistematizar el proceso, entenderlo y aplicarlo.
Después de muchos años de práctica física, tanto en alta competición como en la enseñanza deportiva, esto que te he contado considero que es la clave de todo aprendizaje físico.
¡Ojo!, esto no vale únicamente para aprender movimientos nuevos en un deporte, sino que sirve también por ejemplo para rehabilitar músculos lesionados o nervios que ya no funcionan como funcionaban. En estos casos buscamos reeducar el movimiento encontrando nuevas vías neuromusculares para realizar la misma tarea.
El canal «Down»: controlando al vago que hay en ti.
Hay una segunda forma de usar el canal «Down», y es para vencer al vago que todos llevamos dentro. A unos les gusta hacer ejercicio más que a otros, pero a todo el mundo le cuesta esfuerzo, y salvo contadas excepciones hay que vencer resistencias internas.
El día que toca salir a correr, resulta que te apetece más ver una película de Netflix con una cervecita, eso es un hecho, nos pasa a todos (o a casi todos).
A mí me encanta el deporte y hacer ejercicio, pero tengo mis vagancias internas y mis resistencias como el que más. Lo que diferencia a una persona que entrena de forma regular de una que no lo hace no es más que el control de su canal «Up», usando su canal «Down» como contraataque.
El vago que llevamos dentro (nuestro cuerpo) enviará mensajes por el canal «Up» diciéndonos que está cansado, que le duele una cadera, que necesita descansar después de una dura jornada laboral o de estudios.
Para doblegar esos mensajes de subida (canal «Up»), debemos bloquearlos enviando mensajes potentes de forma consciente a nuestro cuerpo (canal «Down»).
Si te preguntas cómo hacerlo te dejo este post que ya escribí con un enfoque muy potente que va en esta dirección:
Sobrevivir en el desierto gracias a la inducción matemática
«Desconexión»: sobreponiéndose al cansancio y al dolor
Ya vimos en el anterior post
Aprendiendo a comunicarte con tu cuerpo (I)
que en algunos casos el cuerpo nos satura el canal «Up» con una sobredosis de información, que deja de ser útil más allá de cierto umbral.
El dolor y el cansancio son mensajes evolutivos muy relevantes para nuestra supervivencia. Si hemos sufrido una lesión muscular el dolor nos indicará que debemos parar para no incrementar los daños. Si estamos muy cansados la sensación de cansancio por el canal «Up» nos indica que debemos tener cuidado y bajar el ritmo o incluso pararnos.
El problema es cuando estamos cansados o recibimos señales de dolor y ya hemos hecho acuse de recibo de dichos mensajes. A partir de cierto momento es como decir «vale, ya me lo has dicho, y ya lo sé, no seas cansino», pero ahí está el mismo mensaje una y otra vez, saturando el canal «Up».
En estos casos de saturación es contraproducente seguir en modo «escucha». Escuchar al dolor todo el tiempo no hace más que hacerlo más agudo en nuestra consciencia.
La opción es entrar en desconexión, es decir bloquear el canal «up». ¿Y cómo se hace esto?, pues usando el canal «Down» haciendo que nuestra voluntad tome el control de dicho canal y envíe mensajes mentales contundentes.
Subiendo la cuesta «Rompe piernas» el mensaje puede ser verbal en nuestra mente: «un paso más, un paso más», o puede ser una visualización «fijando un punto a lo lejos, en lo alto de la cuesta».
Fijar ese punto con nuestra voluntad en lo alto de la cuesta es darle una misión a nuestro cuerpo, misión que cumplirá de forma automática, siempre que nuestra voluntad fije esa idea «target» fuertemente en la mente, bloqueando los mensajes de subida.
El cuerpo sabe cómo correr de forma automática, podemos usar la mente consciente para fijar los objetivos. La voluntad es la guía láser y el cuerpo es el rifle de francotirador.
Pues sí, esto es eso que dicen de «mente sobre cuerpo».
Distintas situaciones requerirán técnicas ligeramente diferentes, no es el propósito de hoy hacer una declaración exhaustiva de situaciones y técnicas.
Ya te he contado el «QUÉ» y el «PARA QUÉ», aún queda el «CÓMO»
Ya te he contado sobre los canales «Up», «Down» y sobre el modo «Desconexión», y también te he contado algunas de las aplicaciones y qué canales se usan para cada una de ellas.
El siguiente paso sería hablar sobre las técnicas más específicas que desarrollan los principios explicados hoy para conseguir estos «PODERES».
En este programa MIND-DO iremos desgranando esas técnicas poco a poco, hay mucho en el horno……..
Soundtrack del post
Y hablando de controlar nuestro cuerpo con el canal «Down», manos a la obra, a ver si podemos hacer lo que hacen estos bailarines en este vídeo de Chaka Khan.









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